Horizonte de sucesos (2025) En física, un horizonte de sucesos es el límite alrededor de un agujero negro más allá del cual nada, ni siquiera la luz, puede escapar. Es el umbral final donde la materia y la información se desvanecen en la singularidad, un espacio donde el tiempo y el significado se deforman hasta lo irreconocible.En la pieza Horizonte de sucesos, este concepto cobra vida en un lienzo circular que simboliza un agujero negro, absorbiendo, no solo materia, sino también la memoria, la historia y la palabra. En la sala, frente a Como un Uróboro, representa la continuidad cíclica de la existencia, Horizonte de sucesos es el punto donde todo se encuentra y desaparece. El sonido construido por la NASA de los agujeros negros, que surge de un resonador oculto tras el lienzo, refuerza esta idea de disolución, creando un murmullo continuo que parece anular todo significado.
Pero antes de ser tragadas, las palabras recorren este horizonte. Poetisas de distintas épocas y territorios —Ada Limón, Alfonsina Storni, Alejandra Pizarnik, Coral Bracho, Chantal Maillard, Olga Orozco, Blanca Varela, Ana M. Rodas, Yolanda Castaño, Gaby Sambuccetti, Cleofé Campuzano, Y.S. Bacha y el poeta Francisco J. Insa— transitan por esta frontera, sus versos escritos en tinta china sobre el papel flotante, suspendido sobre ese oscuro umbral. Como cuerpos celestes atrapados en una danza gravitatoria, sus poemas orbitan en el límite, resonando con la vibración del sonido antes de caer en la inevitable disolución del vacío.














